
Luego de todos los esfuerzos, por problemas de fuerza mayor tuvimos que suspender hasta nuevo aviso la docena de julio. Esa vez todo se escapó de nuestras manos, porque nunca pensamos que iba a ser la muerte que impediría nuestro encuentro sagrado.
Lejana o cercana, da lo mismo, pero al final es muerte igual, muerte que nos hizo recordar que la vida al final es eso, que puede ser cursi y hasta ñoño disfrutarla a concho, que acordarse que uno está vivo es lo máximo.
Hoy solo hablamos por teléfono y nos dimos gracias por todo lo que ha pasado.
Hoy solo hablamos por teléfono y nos dimos gracias por todo lo que ha pasado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario